viernes, 27 de septiembre de 2019

Nuevo comienzo



El pasado viernes ha sido el último dia de trabajo en mi empresa de toda la vida. Mi sueño durante 28 años. Virtual Software



Es un paso que hace un tiempo ni se habia pasado por mi cabeza. Siempre que, en cualquier reunión, alguien me preguntaba en que trabajaba, mi respuesta orgullosa era la misma: «tengo una empresa de desarrollo de software». Era mi empresa.

Pero hace unos años las cosas empezaron a cambiar. O yo empecé a cambiar. Nunca se sabe. Lo cierto es que por una parte la visión de cómo debía ser el futuro de la empresa empezó a diferir y por otra tampoco estaba muy de acuerdo con la dinámica de los equipos de desarrollo. Como ya comenté en su momento, el Spring IO de 2012 supuso un cambio de mentalidad completo para mi, tanto en el aspecto técnico de desarrollo -Grails- como en la forma de abordar los proyectos y la interacción en los equipos -Agile-

Como casi siempre, los cambios desembocan en tensiones. Y en este caso las tensiones fueron creciendo hasta que llegó un momento en que no me mereció la pena y preferí dejar de luchar. Error. Siendo mi empresa cada día me sentía frustrado por no haber sido capaz de hacer ver cual era, en mi opinion, el camino a seguir.

Tal vez, por supuesto, mi camino no era el bueno. Y tal vez el mejor camino para la empresa tampoco era el mio. Pero lo que si está claro es que cada uno debe seguir el camino en el que cree y en mi caso el agachar la cabeza y seguir la corriente en la empresa que había fundado ha sido algo que me afectó mucho mas de lo que jamás hubiera pensado. A todo esto, se unió el cansancio por llevar tantos años (¡28 años!) haciendo prácticamente lo mismo. El mismo tipo de aplicaciones. De clientes. Las mismas rejillas. La misma forma de hacer las cosas.

No me malinterpretes: Por supuesto que Virtual ha avanzado mientras yo, tal vez injustamente, me quejaba. Cambiamos de Oracle a Postgres. Pasamos de nuestro framework propietario a Grails 2 y luego 3. Instalamos aplicaciones en AWS. Pero no era suficiente para lo que yo sentia que mi empresa y yo necesitábamos. Yo quería integrar en proyectos reales algunos de los experimentos que hacía en mi tiempo libre o tecnologías que pensaba podían ser útiles: Docker, RabbitMQ, búsquedas léxicas en lugar de rejillas, funciones Lambda, integración con más servicios de AWS, Micronaut, AngularJS, React o Vue. Soy de los de, como cantaba el gran Neil Young. «It's better to burn out than to fade away»

Todos estos cambios, si sabes de lo que hablo, suponen un cambio de mentalidad a la hora de diseñar nuevas aplicaciones. No se trata simplemente de cambiar una librería por otra, sino de pensar de forma radicalmente diferente y no conseguí que hubiera el interés suficiente para afrontar estos cambios. Sin duda también esto ha sido culpa mia, por no haber sabido gestionar, motivar e ilusionar. O, como decía arriba, tal vez los clientes de una empresa como la nuestra no necesiten esa tecnología.

Sea como sea, a través de Manfred surgió durante mis vacaciones una oportunidad que creí no podía rechazar. Se trataba de ir a una startup relacionada con temas de inversión sostenible. Con tecnologías con las que no he trabajado pero a las que sé que puedo adaptarme en un plazo corto de tiempo. A trabajar sólamente en la parte back, moviendo datos (muchos, muchísimos datos, eso si).

Hice la prueba técnica sin muchas expectativas (maldito síndrome del impostor) pero parece que les gustó. Pasé un par de entrevistas personales más y finalmente me encontré con una oferta. Tenía que decidir y ... elegí el cambio. El tiempo dirá si he elegido bien o ha sido la mayor cagada de mi vida.

Me voy a una empresa con mentalidad joven donde probablemente yo sea uno de los abueletes: Clarity. Hay dentro incluso gente que conozco y admiro. Estoy realmente ilusionado y con muchas ganas de empezar esta nueva vida. Porque como tal me lo tomo.

Paso de una vida de hombre orquesta a centrarme en el backend de una plataforma compleja y con posibilidades de cambiar (o intentar meter) Groovy por Kotlin (hace tiempo que tenía ganas de ponerme a ello) y avanzar en Java puro (la experiencia que tengo de funcionalidades de Java >6 vienen en su mayoría por las habilidades de programación funcional de Groovy) . Paso de la responsabilidad de tener que lidiar con toda la infraestructura y tener que estar atento y probar toda tecnología nueva que apareciera en el radar a la responsabilidad -no menor- de hacer que las cosas funcionen, aunque no sea mia la empresa. Algunas veces alguien ha comentado «claro, echas tantas horas porque es tu empresa», y yo siempre he negado que fuera ese el motivo: me va la marcha y es el momento de demostrarlo.


Tengo muchas cosas que agradecer a Virtual Software. Es la empresa donde he aprendido todo lo que sé, tanto de programación como de sistemas como de... tantas cosas.


Pero lo primero que tengo que agradecer es al destino por haberme puesto en el camino de mis dos socios. Javier y Gonzalo, Gonzalo y Javier. 28 años aguantándome, ya tienen mérito. Gracias, gracias, mil gracias por haber sido capaces de soportarme en los malos momentos. Y en los buenos.

Gracias tambien a todos los trabajadores que han pasado por Virtual Software. Debería cotejar el dato, pero de memoria yo diría que alrededor de los 150. Muchas gracias a todos. Cada uno ha aportado su granito para que Virtual Software haya llegado a ser lo que es. A los que habéis estado casi 20 años con nosotros (que alguno hay) y a los que estuvieron poco. A los que se fueron a uno de nuestros clientes mas importantes y a los que se quedaron en aquella desbandada. No me cabe ninguna duda de que la empresa tiene todavía un largo futuro por delante con el equipo que se queda.

Un recuerdo especial a Javi Valero, esté donde esté. Una de mis motivaciones para 3 años de movember. A los que estuvísteis en alguno de las empresas que salieron de Virtual (Universe Linux, Scancia). A los clientes y proveedores. De todos he intentado aprender algo y a todos he intentando enseñar algo.

Y ahora, a seguir aprendiendo. En pocos dias empiezo un nuevo camino y optimista como soy, seguro que todo va a ir bien.


«Vive como si fueras a morir mañana, aprende como si fueras a vivir para siempre»  - Frase atribuida a Ganhdi


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